Hay tres fuentes de música para el carillón : composiciones originales, transcripciones de obras escritas para otro instrumento, y arreglos de material tal como melodías conocidas, tomadas de espectáculos públicos, himnos y canciones folklóricas. Por comparación, el repertorio de música original para otros instrumentos de teclado excede largamente aquella que es indispensable para el carillón. En consecuencia, la biblioteca del "carillónneurs" puede contener tantas transcripciones y arreglos como obras originales.
Las piezas más primitivas conocidas para el carillón datan del siglo XVII. Debido a la declinación de la fundición de campanas en el siglo XIX, sólo unos pocos trabajos se escribieron en tal período. Solamente en las últimas décadas se han hecho contribuciones significativas para llenar este hueco, tanto en cantidad como en calidad. De mayor significación, los compositores que fueron atraídos por el instrumento en años recientes, han comenzado a escribir para él en una forma más sistemática, proporcionando un refrescante repertorio nuevo, que explota los aspectos tonales a la vez que técnicos del carillón.